La actualidad y novedades legislativas en calidad e inocuidad alimentaria siguen llegando con el inicio del año. Te ofrecemos nuestra selección mensual donde encontraras el nuevo informe de la EFSA del sector cárnico, actualizaciones legislativas en materiales en contacto con los alimentos y en aditivos; asi como el informe de AESAN sobre alimentos potencialmente alergénicos sin declaración obligatoria:
Evaluación de la EFSA sobre el crecimiento bacteriano en carne destinada a congelación
La Comisión Europea solicitó a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFS) que llevara a cabo esta evaluación de riesgos para subsanar las lagunas e incoherencias en algunas de las normas de la UE sobre la calidad microbiológica de la carne destinada a su congelación. Sobre la base de estas conclusiones, la Comisión Europea puede proponer cambios en la legislación de la Unión.
Fue en el mes de enero de este año cuando la EFSA ha publicado un análisis clave sobre cómo las condiciones de almacenamiento afectan la inocuidad de la carne de vacuno, ovino y porcino antes de llegar a los consumidores.
En términos generales, esta evaluación no indica que exista un único valor o límite absoluto que sea óptimo para todas las condiciones, pero pone de manifiesto que las condiciones de almacenamiento —especialmente temperatura y tiempo— son factores críticos que modifican la dinámica de crecimiento bacteriano. Los modelos sugieren que, bajo ciertas combinaciones de temperatura y envasado, el crecimiento microbiano puede ser equivalente o incluso inferior al observado en el escenario de referencia, mientras que temperaturas más altas o tiempos prolongados sin control pueden favorecer la proliferación microbiana.
Los resultados de esta evaluación proporcionan una base científica para orientar las prácticas de manipulación, refrigeración y congelación de la carne fresca, ayudando a los operadores alimentarios a tomar decisiones fundamentadas para diseñar y actualizar el sistema de autocontrol de la empresa y prevenir o minimizar el crecimiento de bacterias que podrían afectar a la inocuidad o la calidad del alimento manipulado.
A continuación tienes el acceso al resumen del documento publicado por la EFSA y el informe completo.
Actualización de Reglamentos relativos a materiales en contacto con los alimentos
El 2 de febrero, la Comisión Europea ha publicado dos Reglamentos que actualizan la legislación europea aplicable a los materiales en contacto con los alimentos.
Por una parte, se ha publicado el Reglamento (UE) 2026/245 de la Comisión, por el que se modifica el anexo I del Reglamento (UE) Nº 10/2011 en lo que respecta a la autorización o las condiciones de uso de varias sustancias y se le cambia el nombre a otras sustancias utilizadas en la fabricación de estos materiales.
Por otra parte se publicó el Reglamento (UE) 2026/250 de la Comisión, por el que se corrige el Reglamento (UE) 2024/3190, sobre el uso de bisfenol A (BPA) y otros bisfenoles y derivados de bisfenoles con clasificación.
La publicación de este Reglamento amplía el alcance de aplicación de la restricción del uso del BPA y otros Bisfenoles en los materiales en contacto con los alimentos; ahora se aplica no solo a plásticos sino también a barnices, recubrimientos, tintas, adhesivos,…etc. El otro gran cambio es la prohibición total de su uso en la fabricación de materiales en contacto con alimentos (salvo excepciones muy específicas), es decir, ya no se permite un límite de migración de esta sustancia en el alimento, el valor permitido es ausencia. Además, el fabricante del material está obligado a informar documentalmente del cumplimiento de este requisito mediante la declaración de conformidad del cumplimento de este requisito legal.
Cambios en la legislación sobre aditivos alimentarios: nuevos límites microbiológicos y de metales pesados y retirada de la autorización de la goma guar
A finales del mes de enero la Comisión Europea ha publicado dos Reglamentos que presentan novedades en lo que respecta a los aditivos, especialmente en su utilización en alimentos destinados a lactantes, niños de corta edad y alimentos para usos médicos especiales: el Reglamento (UE) 2026/196 y el Reglamento (UE) 2026/189.
Los aditivos afectados por el Reglamento (UE) 2026/196 son bastante utilizados por la industria alimentaria como espesantes, estabilizantes o agentes de textura.
Los cambios afectan a las condiciones de uso, a las especificaciones técnicas y a criterios microbiológicos. Uno de los cambios más significativos es la retirada progresiva de la autorización de la goma guar (E 412) en preparados para lactantes y en alimentos para usos médicos especiales destinados a lactantes, hasta el 27 de abril de 2027.
Además, se propone una modificación en algunas definiciones y se reducen los límites máximos de plomo, arsénico, mercurio y cadmio para muchos aditivos.
El Reglamento incorpora criterios microbiológicos obligatorios como son:
- Recuento total en placa
- Levaduras y mohos
- Ausencia de Salmonella spp.
- Ausencia de Cronobacter spp. en aditivos destinados a alimentos para lactantes
Las medidas aprobadas serán aplicables a partir del 18 de agosto de 2026, con distintos periodos transitorios para facilitar la adaptación del sector.
Con respecta al Reglamento (UE) 2026/189 de la Comisión, por el que se modifican el Reglamento (CE) n.o 1333/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo y el Reglamento (UE) n.o 231/2012 de la Comisión en lo que respecta al uso de goma laca (E 904) en alimentos para usos médicos especiales en comprimidos y grageas. Con este documento se autoriza el uso de la goma laca (E 904) como “Agente de recubrimiento” en alimentos para usos médicos especiales (en forma de comprimidos y grageas), y también actualiza sus especificaciones.
Análisis del informe sobre Residuos de Medicamentos Veterinarios en alimentos
En enero, la EFSA ha publicado los datos sobre residuos de medicamentos veterinarios y otras sustancias en alimentos de 2024. Este informe recoge el muestreo realizado en los Estados miembros, Islandia y Noruega, con un total de 493.664 muestras analizadas.
La revisión analiza la presencia de sustancias farmacológicamente activas autorizadas y prohibidas y sus residuos en alimentos derivados de animales, incluida la carne (de granja y de caza), los productos lácteos, los huevos o la miel. Los tipos de sustancias cubiertos son hormonas (incluidos los esteroides), beta-agonistas (calmantes musculares), antibacterianos, antiparasitarios y repelentes de insectos, entre otros.
Los datos del informe de este año, que cubren 2024, proceden de los Estados miembros de la UE, además de Islandia y Noruega. En conjunto, el porcentaje de muestras no conformes fue del 0,13% (629 de 493.664 muestras), cifra comparable a la del año anterior (2023), cuando el incumplimiento fue del 0,11%.
El informe incluye además una herramienta con la que podéis ver los datos de forma interactiva: países, número de muestras tomadas y sustancias investigadas.
Estos datos pueden ser empleados como entrada de información actualizada para el equipo de Seguridad Alimentaria encargado de diseñar o actualizar la identificación de peligros y evaluación de riesgos del Plan APPCC.
Accede al informe completo en el siguiente enlace:
Riesgo asociado a alimentos potencialmente alergénicos SIN declaración obligatoria. Informe de la AESAN
El Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha publicado en el número 42 de su revista científica varios informes de evaluación de riesgos. Uno de ellos es un informe de evaluación del riesgo relacionado con alimentos potencialmente alergénicos sin declaración obligatoria.
Este informe, en concreto en su página 47, examina el riesgo para la salud de los consumidores derivado del consumo de determinados alimentos potencialmente alergénicos que no están incluidos en la lista de alérgenos de declaración obligatoria según la normativa europea de etiquetado.
Se revisa la evidencia científica disponible sobre reacciones alérgicas asociadas a distintos alimentos que, aunque presentan una menor prevalencia, pueden ser relevantes para personas sensibilizadas.
La evaluación aporta información de interés para la gestión del riesgo y la comunicación al consumidor, especialmente en relación con la protección de las personas alérgicas y la posible evolución de las medidas de etiquetado y control.